Inicio » Para este momento, según Gonzalo Abella
VOCACION FM

Para este momento, según Gonzalo Abella

EL PALENQUE DE GONZALO ABELLA para VOCACION FM

La Pandemia demuestra que Capitalismo es sinónimo de muerte. Mientras los países con planificación centralizada y fuerte presencia estatal son los que enfrentan mejor la Pandemia, los países capitalistas como la India, de terrible inequidad, son una bomba de tiempo.

En la lucha final entre los pueblos y el Capitalismo, es importante evaluar el grado de soberanía de cada Estado. Un indicador importante para esta evaluación es la actitud de cada Embajada norteamericana ante el Gobierno correspondiente.

cuando baje la Pandemia y un brusco cambio cultural, la indigencia y el desempleo nos posibiliten un fuerte crecimiento. Sólo nosotros plantearemos claramente de dónde obtener los recursos; sólo nosotros hablaremos de moratoria de deuda pública, denunciaremos a las AFAPs, seguiremos contra UPM, contra la acumulación insultante de los más ricos, contra “los malos europeos y peores americanos”.

USA bloquea en forma criminal la llegada de artículos de primera necesidad hacia Cuba, Irán y Venezuela. En cambio, en los años de la administración del FA, todos recordamos la entrañable relación entre el Presidente Mujica y la Embajadora yanqui Julissa Reynoso, la fraterna relación entre el presidente Bush y el Presidente Vázquez, incluso la solicitud de este último de apoyo militar USA ante un eventual conflicto con Argentina.

Esto significa que el Uruguay, por ahora, no es objeto de preocupación imperial. Si le va mal a Lacalle, allí estarán los Martínez y los Andrade para garantizar la propiedad del gran capital y la continuidad del saqueo de las trasnacionales.

Pero la Up existe, con un creciente grado de organización. Crecen nuestros vínculos con miles de ciudadanos que no nos votan todavía.

Dentro de la planificación para nuestra autoconstrucción, debemos prever que nuestro crecimiento creará preocupaciones nuevas en los adversarios del cambio, y una actitud crecientemente hostil desde USA.
Por ahora, mientras somos pequeños, intentan que la gente se olvide que nosotros existimos. Nos excluyen totalmente de los medios. Preguntemos a nuestros vecinos cuáles son los candidatos a intendente en cada departamento, empezando por Montevideo, y muy pocos sabrán que la UP se presenta con su propio candidato. Por eso, muros, pasacalles y redes son nuestra voz alternativa. Contamos con prensa sectorial:
“La Juventud” y “La Verdad” y una radio AM –Radio Centenario_ que cumple una función invalorable. Cada medio es un difusor y un potencial organizador colectivo. Su distribución militante es parte del esfuerzo organizativo.

Pero miremos más adelante, cuando baje la Pandemia y un brusco cambio cultural, la indigencia y el desempleo nos posibiliten un fuerte crecimiento. Sólo nosotros plantearemos claramente de dónde obtener los recursos; sólo nosotros hablaremos de moratoria de deuda pública, denunciaremos a las AFAPs, seguiremos contra UPM, contra la acumulación insultante de los más ricos, contra “los malos europeos y peores americanos”. Entonces, cámaras de reconocimiento facial, helicópteros, cuerpos especializados en represión, se volverán contra nosotros y sólo contra nosotros. No será necesario un golpe de Estado clásico para caer contra nosotros con todo el peso de los medios y del aparato represivo. El FA seguirá hablando de equidad futura y seguirá apoyando el saqueo de hoy, argumentando que es la única vía para no perder más puestos de trabajo. Un frigorífico estatal, un ferrocarril propio, una reforma agraria serán programadas para las calendas griegas.

Por eso hoy es tiempo de actuar, de insertarnos en las ollas populares tan temidas, en actividades solidarias y luchas sociales; es tiempo de crear redes de difusión política, de multiplicar la voz de la UP. Pero es también tiempo de pensar y de prever. Sobre nuestros hombros cae hoy la responsabilidad de levantar las banderas artiguistas de Soberanía, Patria Grande, Reforma Agraria y Poder Popular. No estamos solos en lo social; y no lo estaremos en lo político en un mañana ya muy próximo. La dialéctica de la vida es indetenible, y no nos perdonará nuestra falta de preparación para nuestro destino.