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Nicolás Mazzarino con 45 años, aurinegro: “Uruguay ha dado todo pero no es suficiente; en el básquet la altura siempre termina siendo fundamental”

Fue un año muy difícil para Nicolás Mazzarino. En medio de la crisis sanitaria y en una temporada irregular sufrió una lesión que lo hizo dudar si continuar su carrera profesional. Nunca dejó de entrenar y al recuperarse y a los 45 años asumió otro desafío: defender a Peñarol en su retorno a la primera división del básquetbol uruguayo y con participación a nivel sudamericano. El ‘Nico’ habló con CAMBIO de sus pasado de once años en Europa, de la selección, sus últimos años y lo próximo, para la edición dominical.

 

“Este Mazzarino que van a ver en Peñarol ya tiene 45 años, no es el mismo de cuando era joven. Hoy ya no se juega más con la experiencia, hay que estar bien preparado para la circunstancia y es lo que voy a hacer”.

 

La posibilidad de retirarse este año pasó por la cabeza de Nicolás Mazzarino, sin embargo, decidió asumir un nuevo reto a los 45 años: jugar en Peñarol, que vuelve a la primera división del básquetbol uruguayo. El mejor salteño de las últimas décadas, con un consolidado pasaje por la elite europea y varios títulos uruguayos, habló con CAMBIO sobre este nuevo desafío.

 

“En plena pandemia se dio mi pase a Peñarol, después de jugar muchos años en Malvín. Estaba indeciso sobre si retirarme del básquetbol o jugar otra temporada, y ahí justo apareció la gente de Peñarol para hacerme la propuesta. Es un equipo grande, que está haciendo bien las cosas, tiene competencia internacional y me motivó la propuesta. Estamos entrenando fuerte para hacer un buen año”, comenzó Nico.

“Están saliendo buenos jugadores del interior, gente que es muy joven todavía. El problema es que en los últimos años no hemos evolucionado tanto”.

 

Explicó cómo afectó este último año especial a su actividad: “Sin dudas que mucho, porque cuando se paró el campeonato el 13 de marzo hubo varios meses que no se pudo hacer nada. Cuando volvimos a jugar con Malvín, a raíz de haber estado parado sufrí un par de lesiones. Pero hoy en día estoy bien, entrenando y esperando para cuando se reinicie el campeonato.”

“Es una etapa nueva para todos, ahora en Peñarol con un protocolo a cumplir, entrenando pero sin contacto. Hoy lo que hacemos es práctica individual, tratando de hacer lo máximo que está permitido. Es díficil, pero es lo que se puede hacer; lo ideal es buscar ponerse en forma, en la parte física. Durante marzo o abril nada no se hizo nada, pero después traté de practicar mucho tiro al aro, para cuando llegara el momento estar listo y no perder esa cualidad tan importante en el básquetbol”.

 

“En básquetbol hace muchos años que no se logra clasificar a un Mundial u Olimpíadas. Si bien hemos tenido buenos jugadores, no se nos ha dado, hemos estado muy cerca de la clasificación pero no llegamos a la instancia de poder ir a un torneo de esa magnitud.

EUROPEA, MALVÍN Y LA SELECCIÓN
“El haber jugado en el básquetbol europeo fue una experiencia muy importante en mi carrera. Fueron 11 años, en los primeros 3 en un equipo y 8 años en otro. Fue como me lo imaginaba, que iba a ser algo totalmente distinto, como en Italia. Fueron años muy intensos, de un básquet muy profesional, lindo de jugar. Lo pasamos muy bien, aprendí mucho, para cuando volví a Uruguay terminar mi carrera demostrando lo que adquiró afuera. Con Malvín ganamos tres campeonatos, que quedaron como parte importante de la institución, e hicimos buenas campañas en un básquetbol muy competitivo”.

“También tengo recuerdos muy lindos de cuando vestí la camiseta de la selección uruguaya, como el Sudamericano que ganamos en Venezuela, ellos (locales) terminaron segundos y Argentina tercero, donde además fui el goleador. Tuve buen campeonato, por eso lo mejor con la celeste fue ese torneo del 97′, que también fue la última vez que Uruguay salió campeón sudamericano. El otro logro importante fue la medalla de bronce en el Panamericano de Río de Janeiro de 2007; quizás los dos más grandes que tuve con la selección”.

 

“Están saliendo buenos jugadores del interior, gente que es muy joven todavía. El problema es que en los últimos años no hemos evolucionado tanto”.

“En básquetbol hace muchos años que no se logra clasificar a un Mundial u Olimpíadas. Si bien hemos tenido buenos jugadores, no se nos ha dado, hemos estado muy cerca de la clasificación pero no llegamos a la instancia de poder ir a un torneo de esa magnitud. La verdad que el básquetbol ha evolucionado mucho en todos lados y para nosotros se nos hace muy difícil. Tenemos jugadores jugando fuera del país, pero siempre sufrimos la falencia de no contar con gente grande, que es muy importante en esta disciplina. Uruguay ha dado todo pero a veces no es suficiente; en el básquet la altura siempre termina siendo fundamental”.

“Están saliendo buenos jugadores del interior, gente que es muy joven todavía. El problema es que en los últimos años no hemos evolucionado tanto. Yo no viví la etapa en la que la Liga Uruguaya jugaba con equipos del interior porque estaba fuera del país, estaría bueno que se volviera a intentar algo así, poder incorporar más jugadores del interior y que los gurises puedan formarse en su ciudad sin tener que viajar a la capital, para después poder competir a nivel nacional. Se debe mejorar en la organización de los campeonatos, volver a lo que era antes, en primera y en segunda al mismo tiempo, para abarcar más jugadores a la competencia, incorporando al Litoral sobre todo. En Salto, Paysandú, Mercedes, se puede empezar desde abajo, que se formen en su ciudad, no como ahora que vienen muy chicos a Montevideo”.

MAZZARINO
“Este Mazzarino que van a ver en Peñarol ya tiene 45 años, no es el mismo de cuando era joven. Hoy ya no se juega más con la experiencia, hay que estar bien preparado para la circunstancia y es lo que voy a hacer. Me estoy preparando lo mejor posible, aportando minutos importantes dentro de la cancha, apoyando a mis compañeros y aprovechar al máximo cuando me toque. Se trata de conformar un equipo competitivo, todavía faltan contratar más jugadores porque hay lugar y no hay nada cerrado”.

“Al técnico Edgardo Kogan lo conozco porque porque cuando fui de Salto para Hebraica, él fue mi primer entrendor en juveniles, cuando él estaba haciendo sus primeras experiencias como entrenador. Nos conocemos de muchos años y ahora se dio la oportunidad de volver a estar juntos. Ahora sólo resta esperar que la situación mejore así se pueda volver a jugar al básquetbol que es lo que todos queremos. Estamos trabajando para hacer un buen campeonato con mi nuevo club”.

 

 

Fuente: Diario Cambio