Search
domingo 22 abril 2018
  • :
  • :

No está muerto el vientre que parió al monstruo

No está muerto el vientre que parió al monstruo

EL PALENQUE DE GONZALO ABELLA EN DIARIO URUGUAY.

Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, Bertolt Brecht advirtió al mundo: “No está muerto el vientre que parió al monstruo”.

En pleno siglo XXI, cuando parecía que el sanguinario Fructuoso Rivera había sido definitivamente desenmascarado ante nuestro pueblo, cuando parecía que el “riverismo” era apenas una huella maloliente de todos los golpismos, el diputado suplente del Partido Colorado Dr. Jorge Schusman lo reivindica en un libro que intituló (increíblemente) “El segundo artiguismo” (Arca, Montevideo, 2018).

Admiro muchos aspectos de la gestión del primer y segundo batllismo en el siglo XX, pero conviene recordar la biografía del genocida.

Traicionó a la Liga Federal de los Pueblos Libres y desinformó a Pancho Ramírez calumniando a Artigas y sugiriéndole que lo asesinara. Fue condecorado por el imperio invasor. Capturado por los Treinta y Tres en 1825 compró su vida ofreciendo lo que más sabía hacer: cambiar de bando. Pero de inmediato desertó y se dedicó a saquear las Misiones, dejando una ola de robos, crímenes y violaciones y conduciendo una caravana de guaraníes esclavos hasta un campo de concentración en la actual Bella Unión.

Nombrado Presidente del Estado manejado por británicos e imperiales, emprendió un genocidio contra las comunidades charrúas no por razones étnicas, sino como parte de la Contra Revolución agraria pro latifundista que sus amos le ordenaron. Este genocidio que se inició en Salsipuedes continuó en Paso Bautista, en El Infiernillo, en Mataojo, y no pudo concretarse en Yacaré Cururú porque los charrúas contraatacaron ultimando en combate (y no como se dice mentirosamente, mediante torturas) al hermano sobrino de Rivera, a Bernabé. (Entre paréntesis: el Coronel “colorado” Modesto Polanco preguntaba irónicamente quién había sido testigo de esas torturas y había sobrevivido para contarlo).

El genocidio siguió en la Estancia del Viejo Bonifacio, donde fueron concentradas familias charrúas en la cocina de piedra y fusilados con fuego cruzado a través de las pequeñas ventanas del recinto. Mujeres charrúas fueron rematadas en Durazno por Rivera para servicios sexuales de sus amos; los niños sobrevivientes fueron repartidos entre familias ricas de Montevideo con la obligación de hacerles olvidar su nombre, su lengua y su identidad; fueron los primero niños desaparecidos por el terrorismo de Estado en nuestro suelo. Obsequió como trofeo de guerra a los británicos, felicitándoles por la conquista de las Malvinas, cuatro guerreros charrúas encadenados; vendió a europeos al charrúa Mataojo y a un zoológico francés otros cuatro, obteniendo mejor precio pues la única muchacha del “lote” iba embarazada.

Cuando el segundo presidente quiso investigar su anterior administración, inauguró los golpes de Estado, iniciando así la Guerra Grande. Poco a poco, el partido liberal pro europeo (“colorado”) lo fue desplazando de cargos de Gobierno, pero siguió conspirando y no tuvo pudor en enviar una carta al anciano Artigas invitándolo a volver, carta que éste, lógicamente, ni siquiera contestó.
Desde luego, cada uno escribe lo que le parece, pero ¿cómo puede reflotarse esta monstruosa defensa de un personaje que los propios batllistas condenan? Se puede porque no está muerto el vientre que engendró al monstruo.

La entrega de la patria sigue dándose, el servilismo ante el imperio es política de Estado, y nadie se atreve a sacar el nombre del genocida de una plaza o de una calle, porque ningún gobernante puede arrojar la primera piedra. La lucha sigue.



Eduardo Mérica, periodista uruguayo desde 1979. Integrante de las redacciones de La República, Estediario, El Deportivo Sport Magazine y Marca. Tuvo pasajes por radio CX 32 Radiomundo "Contacto Deportivo" y CX 38 Sodre. Redactor creativo del programa Vida Sana (Canal 5 Sodre), Jornalista en A PLATEIA Livramento, Brasil. Sub Editor de ACAURUGUAY.COM y Editor de www.diariouruguay.com.uy y www.futboluruguayo.uy. Es miembro de AER y presidente de la filial APU (Asociación de la Prensa Uruguaya) Rivera.


Deja un comentario